Una nueva visión de la tradición culinaria marinera de Valencia
Chema Ferrer
El restaurante La Sastrería es la propuesta más revolucionaria que ha realizado para Valencia Grupo Gastroadictos, tanto por la presentación y decoración del propio local, como por lo que se cuece en sus cocinas. Y de esto último por la revisión y actualización de la cocina marinera valenciana. Este proyecto renovador se encuentra en el barrio marinero del Cabanyal- Canyamelar (C/ José Benlliure, 42) y como apuntamos, en su carta los platos tradicionales se entremezclan con elaboraciones más sofisticadas, poniendo en valor el producto del terreno al que siempre se le da un toque vanguardista.
Todo se sirve en un marco arquitectónico original. Hay que insistir en este punto, ya que el trabajo llevado adelante por el estudio de decoración valenciano Masquespacio ha dado en la diana al transmitir en sus ambientes luminosidad mediterránea, la frescura y livianidad a través del azulejo, y precisamente, por la profusión de este, recuerda las lonjas del pescado, sugiere el mar y la arena de sus playas, y a su vez se convierte en un agradable viaje por los recuerdos de la hostelería de otros tiempos. Punto a tener en cuenta es que su cocina es cambiante, siempre atenta a lo que cada estación del año ofrece.
Dos cartas para dos ambientes
Bar y restaurante, hay dos cartas, ya que hay dos ambientes claramente diferenciados, las barras y los comedores. En la primera encontramos una lectura actualizada de las clásicas raciones y tapas valencianas: Salazones, el Buñuelo de sepia bruta con alioli suave, las Pipas de mar con salsa asiática ligera, Ensaladilla marina con torreznos y encurtidos artesanos, Ostras de Valencia … Mientras, a mesa y mantel, es la cocina marinera la protagonista, con pescados frescos de lonja como sus principales actuantes, aunque también merluzas, rodaballos o bacalaos. A destacar el tratamiento del atún, como el Tartar de Ventresca, las Chuletillas de atún asadas y lacadas en su jugo o el Taco Atunito Pibil. A la hora de los postres su ya famoso Kit Cat 2.0, pero también exquisiteces como el Soufllé de Turrón fluido con Helado de Leche ahumada (hecho en el momento), el bautizado como Recuerdo de la infancia: Horchata, fartón y leche merengada, o el Churros con Chocolate del barrio, Coco y Azúcar.
La Sastería se ha convertido en los meses que lleva abierta en un referente de la ciudad, dispuesta a no pasar desapercibida y a hacer disfrutar al comensal.