El pintor Joaquín Sorolla se hizo servir este arroz en paella en La Pepica
Chema Ferrer
El Restaurante La Pepica esta situado en el Paseo Marítimo de Valencia, en primera línea de playa, y posee una larga historia de anécdotas y comensales ilustres. Fue fundado por el matrimonio Francisco Balaguer Aranda y Josefa Marqués Sanchís. Francisco empezó a trabajar en el puerto de Valencia, y ella como empleada en un bar que servía bocadillos a los portuarios y visitantes. Muy jóvenes, instalan su propia casa de comidas dentro del puerto, hasta el momento que tienen que retirarse del recinto portuario; luego, continuarán sirviendo bocadillos y bebidas refrescantes en un carro. Con el tiempo, fue la firma del Rey Alfonso XIII quien otorgó a 45 hosteleros la concesión de poder instalar a la orilla de la playa sus barracones de madera para servicio de bañistas. Entre ellos, a los Balaguer-Marqués. A partir de ese momento comenzó una larga historia, dando de comer buenas paellas y arroces durante décadas a todos los visitantes ilustres de la ciudad y a los propios valencianos.
Empleados y clientes de La Pepica en 1920.
La Paella Pepica
Un origen contrastado de las paellas marineras con los mariscos pelados que se suelen llamar ‘del senyoret’ se halla en La Pepica, el pintor valenciano Sorolla se sentó ante sus manteles y solicitó que para no ensuciarse las manos cuando le sirvieran la paella de mariscos que estos fueran en ella sin sus corazas y valvas, y así fue, hecho que sucedió a principios del siglo XX. La Paella Pepica tiene su apartado en la carta y se enriquece con añadiduras muy nobles, como carabineros, bogavantes, la excelsa gamba roja o cigalas.
Ya sentados y con la carta a la vista son preceptivos entre los entrantes el pedir Ostras valencianas, Esgarraet con Mojama, la Ensaladilla rusa al estilo La Pepica. las Clóchinas en temporada y si no hay de esta unos extraordinarios Mejillones al vapor de Laurel, ¡ah! y sobre todo su Sepionet del día a la plancha.
La Paella valenciana es la más solicitada, la tradición manda, pero para los que disfrutan con los arroces melosos destacan el Meloso de Bogavante, el de verduras y otro muy valenciano, el de pato con alcachofas (más de otoño-invierno). Entre los postes la refrescante Naranja preparada y la peculiar y única Corona de Almendras de Alboraya. A tener en cuenta su bodega, bien nutrida de referencias de toda la región valenciana y una amplia selección de referencias destacadas de la geografía española y de otras zonas vinícolas del mundo.
Hoy por hoy, el comedor principal es amplio y luminoso, de decoración clásica y muy mediterránea, lugar perfecto para todo tipo de eventos: bodas, comuniones, bautizos, comidas de empresa, comidas familiares… Disponen también de salones privados y una gran terraza a primera línea de playa.
Últimos compases de la Paella de Bogavante.