Príncipe de Viana, rosados genuinos

 

Vinos y Licores

Príncipe de Viana, rosados genuinos

La garnacha, variedad protagonista en los vinos veraniegos

Chema Ferrer
Si en el sur de Francia, en la cuenca del río Ródano, hay un lugar llamado Tavel que se intitula como ‘le Premier Rosé de France’, aquí en nuestro país hay otro llamado Navarra al que también podríamos bautizarlo como el lugar donde se produce el ‘Principal Rosado de España’. Sí, vinos rosados, de profunda historia y fruto de una de las vides autóctonas con mayor personalidad y capacidades, la garnacha. Esta es una variedad originaria de la región, entre los valles del Alto Ebro y los montes Pirineos, que supone la base primordial de los vinos rosados navarros. Las bodegas Príncipe de Viana hunden sus raíces en los orígenes de los vinos de la región y su vino Príncipe de Viana Rosado es un referente entre los vinos de esta naturaleza.
 
El rosado en la copa
Las Bodegas Príncipe de Viana nacieron con espíritu emprendedor hace algo más de 30 años y, a día de hoy, es un referente en materia de investigación e innovación. Garantes tanto de la tradición y continuidad, como de la capacidad de renovación. De ese modo, el vino rosado es hoy por hoy uno de los pilares vitivinícolas de la bodega. El método de producción es impecable, comenzando por el sangrado, mediante el cual se separa el mosto de los hollejos por gravedad, sin prensado, extrayendo únicamente la esencia del mosto, la lágrima que contiene el aroma y sabor de la uva. Hay que saber, que los vinos rosados extraen su color de la misma manera que lo hace un vino tinto, con sus hollejos macerando junto al mosto, aunque la diferencia entre ambos es que el contacto es más corto en el vino rosado. Llega luego la importante fase de la fermentación, momento en que se determina la calidad de un vino rosado. Isabel López de Murillas, directora técnica de la bodega Príncipe de Viana, considera que, -la fermentación controlada a bajas temperaturas es la óptima para extraer los mejores aromas posibles que, al ser muy lenta, puede llegar a durar hasta un mes. Esta técnica moderna tiene también como ventaja la obtención de una mayor riqueza en glicerina, que en un vino rosado seco le aporta untuosidad, redondez y mayor volumen de sabores en la boca-.
Príncipe de Viana Rosado posee un intenso color frambuesa, de irisaciones azuladas. Aromas afrutas rojas, casi confitados. En boca es jugoso, y con buen volumen, fruta roja, cítricos y con una acidez excelente. En verano, con él en la mesa, no se echa de menos el tinto. Carácter cien por cien garnacha.  

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