Los vinos gallegos de Rías Baixas visitaron Valencia

 

Vinos y Licores

Los vinos gallegos de Rías Baixas visitaron Valencia

Éxito de participación en las catas y presentaciones organizadas por su denominación de origen

Chema Ferrer
De las Rías Baixas gallegas tenemos dos iconos gastronómicos, sus mejillones y los vinos blancos, fundamentalmente los procedentes de las uvas de albariño. Estos dos alimentos los tenemos bien acomodados en nuestro repertorio de cosas del comer y del beber, aunque los valencianos vivamos en una especie de antípoda peninsular con referencia a lo gallego. Al mejillón, sin reverenciarlo, le hacemos caso y lo respetamos cuando no hay clóchinas, mientras que sus blancos de Rías Baixas siempre merecen un hueco sobre los manteles cuando se trata de beber un buen vino.  Los blancos de Rías Baixas, porque también tienen tintos, se hacen a partir de las variedades albariño, treixadura, loureira y caiño blanca. Las tintas son la caiño, loureira, espadeiro y sousón. Luego se autorizan otras, por vecindad más que otra cosa, de estas últimas destacan la uva blanca de godello y la tinta de mencía. Esta denominación de origen vínica ampara los vinos producidos en el valle del Salnés, el Condado de Tea, el valle del Rosal y la Ribera del Ulla. Áreas geográficas de características comunes: tierras bajas de una altitud media que no supera los trescientos metros, muy próximas al mar y vecinas a las rías y desembocaduras de los ríos de estas tierras. Influencia marina acusada, mucha lluvia y saludable estiaje veraniego, perfecto para la maduración óptima de sus racimos. Pues bien, Rías Baixas estuvo en Valencia esta semana con veintidós de sus  bodegas y más de setenta referencias de vinos. Todos ellos fueron a mostrarse al hotel Las Arenas y entre sus actos principales destacó la sesión informativa y de cata dirigida a los sumilleres valencianos, una forma de garantizar el conocimiento y el buen servicio de estos vinos gallegos cuando se sienten a la mesa de los restaurantes tanto nativos como foráneos, de los que cada año nos visitan más. Los sumilleres cataron un monovarietal, un ensamblaje de variedades, uno pasado por barrica y un crianza sobre lías. Y es que los blancos de Rías Baixas hace ya tiempo que incorporaron elaboraciones más complejas, de las que se obtienen vinos con más cuerpo y con otras cualidades sápidas. Si per se, ya eran buenos, ahora también los hay mejores.
 
Producción y exportación
Rías Baixas ha conseguido una cifra de producción de vino calificado superando los veinte millones de litros. Un 30% de ellos marchan a mercados extranjeros, norteamericanos y europeos fundamentalmente. Es un hecho destacable, en Rías Baixas hay muchas bodegas pequeñas, que de las 183 bodegas adscritas más de la mitad se encuentren en planes de exportación. El presidente de este consejo regulador, Juan Gil de Araujo, apoyó con su presencia los diversos actos y hay que tomar nota de sus comentarios sobre la situación actual de estos vinos: “Rías Baixas se mantiene en la segunda posición dentro de las denominaciones de origen de vino blanco de España. Siendo su crecimiento en el último año de un 2,5%. Esto ha supuesto un nuevo máximo de ventas en nuestra historia”. También destacó la importancia del mercado del Levante: “En él, vemos posibilidades de crecimiento, ya que se han incrementado las ventas en el canal de alimentación, alcanzando una cuota de mercado del 4,6% de los vinos blancos con denominación de origen, mientras que en el de hostelería nos consolidamos con una cuota del 7,1%”, afirmó. Como colofón, la concisa definición que el ilustre mindoniense Álvaro Cunqueiro hizo en su Laude y memoria de los vinos gallegos: “…los vinos gallegos, que son, como nosotros somos, humildes y mansos, honestos, suaves y remisos.” A tener en cuenta. 

TAGS RELACIONADOS