Inaugurada la temporada de la Clóchina de Valencia

 

Frutos de la tierra

Inaugurada la temporada de la Clóchina de Valencia

Destaca la gran calidad de los bivalvos en el arranque de la cosecha

Chema Ferrer
La temporada de la Clóchina de Valencia ha dado comienzo. El acto tuvo lugar en el emblemático local del cañamelar, Casa Montaña y con la presencia del  Director General de Comercio de la Generalitat, Natxo Costa, junto al presidente de la Agrupación de Clochineros del Puerto de Valencia y Sagunto D. Juan Aurelio Aragonés. A partir de ahora, y hasta que finalice el verano, ya se puede disfrutar de esta joya de la gastronomía valenciana.
La clóchina es un cultivo, algo así como plantar semillas, cuidar del crecimiento de los moluscos y luego proceder a su recolección en los últimos días de abril, siempre atentos al calendario lunar, en concreto entre la luna llena de abril y la menguante de agosto. El origen de esta actividad en tierras valencianas se remonta al siglo XIX, cuando en el puerto de Valencia se instalan las bateas clochineras, auténticos barcos amarrados al fondo y con una cubierta modificada para las labores de la clóchina. Veintidós es el número exacto de embarcaciones que pueden situarse en el puerto, ni una más. Nada que ver con los mejillones gallegos u otras clóchinas cultivadas en bateas ancladas en estuarios de rías y ríos. La singularidad de esta mitilus galloprovincialis, su nombre científico, reside en la salinidad de las aguas donde crece y ahora es el tiempo de su sazón. La clóchina que se cría en las aguas de valencia es superior -en cuanto a cualidades sápidas se refiere- a su hermano, el mejillón gallego y universal, que no obstante esta falta de carácter, inunda los mercados mundiales y se consolida como en primer bivalvo en la clasificación de los más comidos. Según un estudio realizado por el Departamento de Tecnología de los Alimentos de la Universidad Politécnica de Valencia, el molusco valenciano se sitúa por encima del mejillón del Delta del Ebro y de Galicia en aroma, sabor y jugosidad. Así, la clóchina también se diferencia del mejillón por su menor tamaño, una tonalidad más suave y por un sabor más intenso. Además, la clóchina de Valencia se reproduce una vez al año, es de temporada, mientras que el mejillón se reproduce todo el año. En este sentido, respecto de las propiedades nutricionales de la clóchina de Valencia, cabe decir que es rica en vitaminas, calcio, hierro, potasio, fósforo, magnesio y Omega 3. 

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