Garnachas en Cerdeña

 

Ferias y Tradición

Garnachas en Cerdeña

España lidera la participación en Grenaches du Monde 2017

 Chema Ferrer
El origen de la variedad de uva garnacha es España, las tierras aragonesas en concreto, y de su variedad garnacha tintorera (de las pocas uvas que tienen su pulpa coloreada) Alicante, fruto de su hibridación durante el siglo XIX con la cepa petit bouschet. Luego, junto a las tempranillo y bobal, es la variedad tinta que más prolifera. Esta ha sido una variedad denostada cuando salía a la mesa embotellada, una manía que con el tiempo se está curando, la de creer que más allá del tempranillo, las variedades foráneas son siempre mejores que las propias. Con vinos de garnacha se hacen vinos de gran calidad y muy demandados, como los afamados Château Rayas y el Domaine du Pegau en Châteauneuf-du-Pape de Francia y en nuestra tierra los españoles del Priorat, Clos Erasmus y de Álvaro Palacio L´Ermita, además de un buen número de referencias navarras y aragonesas. No hay que olvidar, que las bodegas aragonesas arrasaron literalmente en la pasada edición acaparando 29 medallas de oro de las 82 que se repartieron entre los 576 vinos participantes. En Valencia, han destacado el Eclipse de Ladrón de Lunas, el Pasamonte de Vegalfaro o el Vergel de la Bodega de Pinoso.
 
El cannonau sardo
Pues bien, el evento Grenaches du Monde se ha transformado en pocos años en un evento ineludible de la agenda vitivinícola. El CRDOP Vinos del Rosellón organiza junto a la agencia para el desarrollo de la agricultura de la región autónoma de Cerdeña durante estos días la quinta edición del Concurso Internacional de las Garnachas del Mundo. Este año, se ha dado el récord de participación con un total de 684 vinos en total procedentes de varios países. España lidera una vez más el concurso con 322 vinos, seguido de Italia y Francia. Los vinos se catarán durante este viernes, y el sábado 11 de febrero se fallarán los premios en la Noche de la Garnachas, un evento que se celebrará en la capital de la isla, Cagliari. Cerdeña es la anfitriona dado que es la variedad de uva más cultivada en la isla, allí se le llama cannonau, y es con la que se preparan sus mejores vinos. La tradición por esta variedad le viene de lejos, ya que durante centurias formó parte de la Corona de Aragón y hasta aquí viajó la garnacha durante el Medioevo. Hay que dejarse sorprender por las posibilidades de estos vinos, su color intenso y traslúcido a un tiempo, sus aromas a bosque mediterráneo, anís y tabaco, su sabor a frutas confitadas y canela… Si hubiera ocasión, las garnachas para el postre, vinos fortificados dulces como el Rasteau, los amparados bajo la denominación Maury y cerquita de casa, El Dulce de Chozas Carrascal.

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